LENGUAJE Y COMUNICACIÓN
El lenguaje es una actividad comunicativa, cognitiva y
reflexiva. Es la herramienta fundamental para integrarse a su cultura y
acceder al conocimiento para interactuar en sociedad y para aprender.
La aplicación, el
enriquecimiento del habla y la identificación de las funciones y
características del lenguaje con competencias que los pequeños
desarrollan en la medida en que tienen variadas oportunidades de
comunicación verbal.
Los avances en el
dominio del lenguaje oral no dependen solo de la posibilidad de
expresarse oralmente, sino también de la escucha, entendida como un
proceso activo de construcción de significado.
Para todos los
niños la escuela constituye un espacio propicio para el enriquecimiento
del habla, y consecuentemente, para el desarrollo de sus capacidades
cognitivas a través de la participación sistemática en actividades en
las que pueden expresarse oralmente.
Las capacidades de
habla y escucha se fortalecen en los niños cuando tienen múltiples
oportunidades de participar en situaciones en las que hacen uso de la
palabra con diversas intenciones:
· Narrar un suceso.
· Conversar y dialogar sobre inquietudes, sucesos que se observan o de lo que tiene información.
· Explicar las ideas o el conocimiento que se tiene acerca de algo en particular.
La
participación de los niños en situaciones en que hacen uso de estas
formas de expresión oral con propósito y destinatarios diversos, además
de ser un recurso para que se desempeñen cada vez mejor
al hablar y escuchar, tiene un efecto importante en el desarrollo
emocional, pues les permite adquirir mayor confianza y seguridad en si
mismos, a la vez que logran integrarse a los distintos grupos sociales.
En la educación
preescolar, además de los usos del lenguaje oral, se requiere favorecer
la familiarización con el lenguaje escrito a partir de situaciones que
impliquen la necesidad de expresión e interpretación de diversos textos.
Mientras mas
ocasiones tengan los niños de estar en contacto con textos escritos y de
presenciar una mayor cantidad y variedad de actos de lectura y de
escritura, mejores oportunidades tendrán de aprender. Por ello hay que
propiciar situaciones en las que los textos cumplan funciones
específicas, que les ayuden a entender para que se escribe.
La interacción con
los textos fomenta en los pequeños el interés por conocer su contenido y
es un excelente recurso para que aprendan a encontrar sentido al
proceso de lectura aun antes de saber leer.
Presenciar y
participar en actos de lectura y escritura permite a los niños
percatarse, por ejemplo de la direccionalidad de la escritura, de que se
lee en el texto escrito y no en las ilustraciones, de las diferencias
entre el lenguaje que se emplea en cuentos y en un texto informativo, de
las características de la distribución grafica de ciertos tipos de
texto, de la diferencia entre letras, números y signos de puntuación.
Este campo formativo se organiza en dos aspectos:
ü Lenguaje oral y lenguaje escrito
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